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Nacionalismos culturales

Gerd Baumann (1953-2014) en su obra El enigma multicultural. Un replanteamiento de las identidades nacionales, étnicas y religiosas revela su pensamiento sobre los nacionalismos centrífugos: “… ya hemos consultado la etnografía de Handler (1988) del nacionalismo cultural quebequés. Su detallado análisis empírico nos ha mostrado las maquinaciones estratégicas y los trucos retóricos que emplean los nacionalistas quebequeses para dar un carácter esencialista a una identidad nacional-cultural de los quebequeses. Son los mismos que hemos encontrado en otros movimientos nacionalistas etnopolíticos (McDonald, 1989; Heiberg, 1989): todos esos movimientos no los llevan a cabo para "el pueblo llano" por el que dicen hablar, sino para los políticos y los amañadores [manipuladores] totalmente urbanizados y que con frecuencia poseen estudios universitarios. Estos culturalistas de nuevo cuño utilizan la confusión de la gente entre la mejora de la planificación social para el futuro y u...

Interrelación muerte-amor

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2.8.3 La interrelación muerte-amor La muerte separa pero el amor une y asocia. Para Fink, el ser humano siempre estará sometido a la muerte pero siempre se renovará la existencia “desde los milagros del amor” (1995 [1979], pág. 233). El amor reproductivo es la forma humana de superar la muerte: "en el amor de hombre y mujer palpita el anhelo de inmortalidad" (1995 [1979], pág. 214). La procreación y el nacimiento suponen la derrota de la muerte y convierten a la especie humana en inmortal en “la permanente renovada reiteración en el hijo y en los hijos de los hijos” que se convierte en una copia humana del cósmico ‘eterno retorno de lo mismo’, pensado por Nietzsche” (Fink, 1995 [1979], pág. 218). La expresión “morir de amor”, tan utilizada en las canciones y en la literatura, es algo más que una desgarradora declaración romántica de quebranto del alma. Hoy se reconoce que la pérdida del ser amado incide en la probabilidad de muerte anticipada de la persona que ha env...

Interrelación trabajo-juego

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2.8.2 La interrelación trabajo-juego Muchos juegos necesitan de un juguete para desarrollarse. Ya sabemos que el juguete (tanto infantil como adulto) es un elemento de la cultura técnica que necesita del trabajo para ser producido. Pero además, cualquier objeto, sea cual sea su finalidad, puede ser utilizado para jugar; un ejemplo evidente de esto sería un “smartphone” (puede utilizarse para trabajar, para jugar y también para jugar en horario laboral). Otro aspecto de esta relación se aprecia en el juego de aprendizaje social de los niños. Es frecuente que los niños simulen roles de distintas profesiones en sus juegos y adopten comportamientos de policías, ladrones, soldados, médicos, etc. Ya hemos dicho, más arriba , que se puede jugar a todo: a la guerra, al amor, a morir, a trabajar e incluso a jugar. Por otra parte, el tiempo disponible para jugar es función del tiempo empleado en trabajar y en esto aparece una relación de exclusión del juego por parte del trabajo. C...

Interrelación trabajo-dominio

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2.8.1 La interrelación trabajo-dominio Ya hemos visto que el trabajo produce todos los elementos de la cultura técnica y entre ellos están las máquinas y herramientas necesarias para trabajar pero también las necesarias para conseguir el dominio mediante la lucha. Sin embargo, el trabajo y el dominio están interrelacionados asimétricamente: el trabajo nace como una imposición ejercida por alguien dominante. En el Libro del Génesis, III, 19, Moisés “con el ánimo de instruir y formar a su pueblo” dicta: “Mediante el sudor de tu rostro comerás el pan, hasta que vuelvas a confundirte con la tierra…) (Torres Amat, Félix; Petisco, 1980). Para Hegel y Marx, trabajo y dominio se compenetran de una manera tal que ambos pensadores no llegan a una determinación  propia de los fenómenos aislados. Su desacuerdo está en que para Hegel el trabajo es dependiente del dominio y para Marx el dominio es dependiente del trabajo (Fink, 1995 [1979], págs. 186-187). Con el surgimiento de la ag...

Interrelaciones entre los fenómenos fundamentales

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2.8 Interrelaciones entre los fenómenos Fink advierte que “en el concepto ‘fenómenos fundamentales’ de ningún modo subyace que la imagen fenoménica de la vida humana acuse siempre y continuamente una determinada caracterización” (1995 [1979], pág. 224). Esto significa que no siempre estamos en presencia de un determinado fenómeno fundamental (amor, juego, dominio, trabajo o muerte), aunque sí es cierto que la muerte subyace a todos a pesar de que no seamos conscientes de ello. Además, los fenómenos están relacionados entre sí en forma más o menos evidente, de forma que en una actividad humana determinada puede apreciarse una interrelación entre determinados fenómenos. Ya hemos visto que el trabajo es el fenómeno primordial de la cultura técnica y que en la relación de cada uno de los otros fenómenos fundamentales (amor, juego, dominio y muerte) con la cultura, siempre están presentes los elementos de la cultura técnica o instrumental producidos mediante el trabajo. En los...

Cronoteo y la trinidad coexistencial

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Cronoteo hacía tiempo que se había reconocido como hijo del Tiempo . Sabía que había nacido en su seno y su mentalidad humana le decía que todos los mamíferos tienen madre pero también tienen padre. El Tiempo por sí solo no puede generar nada, hace falta algún soplo creador que aporte la semilla necesaria, que germinará a su debido tiempo. Había reflexionado sobre la coexistencia y llegó a la conclusión que él era un Coexistente . También lo había hecho sobre el Azar y supo que era un Coexistente aleatorio . En este punto, su razonamiento le mostraba que su dios ( Tiempo ) no era el único que regía su coexistencia. Tiempo , Azar y él mismo estaban interrelacionados formando una Trinidad indisoluble. Muchos científicos le habían explicado que el tiempo no era eterno. La teoría de la relatividad los había llevado a la conclusión de que el tiempo cosmológico había tenido su origen en una explosión (big bang) en la que la materia empezó a expandirse bajo unas determinadas leye...

Cronoteo y el azar

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Ya te conté que Cronoteo ,  cuando nació , traía un bagaje genético que lo facultaba para adquirir habilidades y conocimientos humanos. Ese bagaje no es otra cosa que los genes que conforman su ADN. Cronoteo , un día, reparó en que resultaba que su ADN era fruto de la combinación aleatoria de los genes de sus progenitores. También  se dio cuenta de que la misma circunstancia se había dado en la concepción de todos sus ancestros. De este modo, su bagaje genético era fruto de un proceso aleatorio que se remontaba a un tiempo muy remoto y que se había producido en el seno del Tiempo . Por eso había cambiado su nombre (Sinteo) y había reconocido a Tiempo como su dios . Y pensó:  ― ¿En el seno del Tiempo ? Resulta que mi dios es femenino. Y continuó: —Pero qué tontería, los dioses no tienen sexo. Bueno, no tienen sexo ni tienen nada. Solo son un producto de la mente humana y pertenecen a la realidad imaginada. El ente llamado Cronoteo era el resultado de algo má...