Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como Muerte

Cronoteo y la felicidad

Cronoteo conocía los fenómenos fundamentales de la existencia humana (amor, juego, trabajo, dominio y muerte) y también que en todos ellos, menos en la muerte, podría encontrarse la felicidad (especialmente en el juego y en el amor). Claro que si se piensa que la muerte es el final del sufrimiento también ella proporciona felicidad. Aunque, si aceptamos que nadie puede vivir su propia muerte, no podemos sentir esa felicidad. Por otra parte, la constante presencia de la muerte produce sufrimiento con lo que no puede negarse su influencia en la felicidad humana. Cronoteo sabía que, para el siglo XXI, la humanidad se había marcado como objetivo alcanzar la felicidad, la inmortalidad y la divinidad. Él, siempre pragmático y ecléctico, se conformaba con el proyecto de obtención de la felicidad que le parecía mucho más cercano. Cronoteo pensaba que, si Epicuro estaba en lo cierto cuando afirmaba que adorar a los dioses es una pérdida de tiempo ya que no hay existencia después de la muerte ...

Cronoteo y Coronavirus

Imagen
Cronoteo supo un día que la diosa Enfermedad estaba acabando con la vida de muchos humanos en un país lejano. Las autoridades y los expertos dijeron que no pasaba nada y no hicieron nada al respecto. Sin embargo, pasados pocos meses, el enviado de Enfermedad , un tal Coronavirus , empezó a segar muchas vidas en su propio país. Enfermedad se frotaba las manos porque Coronavirus estaba resultando un arma muy eficiente que, en colaboración con otros agentes, como Inmunodeficiencia , había conseguido el preciado grado de pandemia. Por otra parte, la diosa Muerte permanecía impasible; sabía que todo era cuestión de Tiempo . La batalla que los humanos libraban contra su subordinada, Enfermedad , era solo una parte de la guerra en la que ella siempre resultaba victoriosa. Ella sabía que cada persona tenía su tiempo hasta que se le acababa y que la misión de Enfermedad era robar tiempo a los humanos. Los gobernantes y expertos de todos los países, ante el incremento desorbitado...

Interrelación muerte-amor

Imagen
2.8.3 La interrelación muerte-amor La muerte separa pero el amor une y asocia. Para Fink, el ser humano siempre estará sometido a la muerte pero siempre se renovará la existencia “desde los milagros del amor” (1995 [1979], pág. 233). El amor reproductivo es la forma humana de superar la muerte: "en el amor de hombre y mujer palpita el anhelo de inmortalidad" (1995 [1979], pág. 214). La procreación y el nacimiento suponen la derrota de la muerte y convierten a la especie humana en inmortal en “la permanente renovada reiteración en el hijo y en los hijos de los hijos” que se convierte en una copia humana del cósmico ‘eterno retorno de lo mismo’, pensado por Nietzsche” (Fink, 1995 [1979], pág. 218). La expresión “morir de amor”, tan utilizada en las canciones y en la literatura, es algo más que una desgarradora declaración romántica de quebranto del alma. Hoy se reconoce que la pérdida del ser amado incide en la probabilidad de muerte anticipada de la persona que ha env...

Cronoteo y su coexistencia

Imagen
Por lo que hasta ahora te he contado de Cronoteo , sabes que es un personaje muy interesado por los temas relacionados con el ser humano y dado a la reflexión. Un día, pensando sobre su existencia, se dio cuenta de que no estaba solo. Había muchas otras personas cuyo Tiempo coincidía con el suyo. Su existencia coincidía con la suya, es decir, todos coexistían . Cronoteo era un Coexistente. Cronoteo había leído sobre la unidad psíquica de la humanidad y sobre el alma compartida y se percató de que si era un ser humano se debía a que coexistía con Otros y compartía su cultura. Pero, esos Otros no eran solo aquellos con los que cohabitaba o convivía. Su tiempo de coexistencia empezó el día en que Azar hizo que fuera concebido y se prolongaría, casi con toda certeza, más allá de su fallecimiento. Sabía que coexistir no es lo mismo que “vivir-con”. La coexistencia se produce cuando hay alguien consciente de la existencia de otro o de sus obras. Por eso, por ejemplo, Pitágoras co...

Muerte y cultura

Imagen
2.3.3 Muerte y cultura En todas las culturas la muerte se presenta como un fenómeno perturbador, incomprensible e inaceptable. De ahí la aparición de toda suerte de rituales y creencias que buscan consuelo y protección ante lo desconocido. Malinowski afirma que “de todas las fuentes de la religión, la crisis suprema y final de la vida (la muerte) es la más importante” (Geertz, 1989, pág. 146). En la tipología que estamos considerando tenemos: Cultura técnica : se ve enriquecida con toda suerte de elementos y adornos utilizados para despedir al finado, como ataúdes, coronas de flores, lápidas, crematorios, nichos, urnas, etc. Cultura ideal : se nutre de mitos, creencias, religiones y de la cremación o el enterramiento como método de deshacerse de los cadáveres. Cultura práctica : se integran, por ejemplo, el duelo y las normas sobre las posesiones y familiares del difunto y profesiones como chamán, enterrador o sacerdote. VER CONTINUACIÓN IR A LA PRIMERA ENTRADA DEL...

Perspectivas de la muerte

Imagen
2.3.2 Perspectivas de la muerte En el DLE (diccionario de la lengua española) se recogen varias formas de muerte: “a mano airada” (por homicidio);” natural” o “senil” (por decrepitud); “muerte súbita” (la que sobreviene sin causa aparente); “muerte violenta” (por traumatismo o asesinato), y “suicidio” (quitarse voluntariamente la vida). Por su parte, Fink contempla las múltiples perspectivas con que la muerte nos amenaza: “dulce” (la que sobreviene en la senilidad); “incomprensible” (la muerte infantil); “masiva” (por epidemias o guerras); “amarga” (tras una enfermedad); “violenta” (por asesinato o ejecución) y “libre” (producto del suicidio) (1995 [1979], pág. 86). Sea del tipo que sea, la muerte siempre va acompañada del dolor por la pérdida sufrida. En facebook se recogen comentarios sobre esto. VER CONTINUACIÓN IR A LA PRIMERA ENTRADA DEL ARTÍCULO

Muerte y coexistencia

Imagen
2.3.1 Muerte y coexistencia El fin del Dasein supone  dejar de estar-en-el mundo-con, dejar de coexistir . Esto permite equiparar muerte y olvido. Coexistimos con nuestros antepasados, y los fallecidos en general, en cuanto recordamos sus personalidades, aplicamos sus teorías, y conocimientos y disfrutamos de sus invenciones. Así pues, coexistimos con aquellos que tenemos presentes. Pero la presencia de los vivos no es igual que la de los muertos. La presencia de los vivos es una presencia reflexiva  mientras que la de los muertos es una presencia imaginada. Los vivos pueden interactuar, cambiar de actitud, de forma de pensar, crear nuevas teorías, modificar sus afectos… para los muertos, lo hecho, hecho está. En facebook se expresa con frecuencia el rechazo a la idea de desaparición de los seres queridos, acompañada de la creencia en la continuidad de su presencia. VER CONTINUACIÓN IR A LA PRIMERA ENTRADA DEL ARTÍCULO

La muerte como fenómeno

Imagen
2.3    Muerte En el fenómeno de la muerte se contemplan los límites de la vida humana  (San Martín, 2010, pág. 298) . La muerte, como cesación o término de la vida humana, es un fenómeno fundamental de la existencia humana que no puede ser considerado como un fenómeno de la vida humana. Podemos vivir la muerte de otros pero no podemos vivir la nuestra. La muerte, como fin de la vida humana, supone cruzar el umbral que separa el reino de los vivos del de los muertos sin que sea posible el retorno.  Sin embargo los muertos llenan la existencia de los vivos y todas las culturas tienen mecanismos de recuerdo que se plasman en ritos de aflicción. La muerte está presente en el origen de los mitos y religiones de un ser humano que no entiende la fugacidad de su vida y que se rebela contra su extinción. Heidegger establece una distinción  clara entre fenecer, fallecer y morir.  Fenecer es la muerte fisiológica como fin del viviente (animal o plant...

Homo senior. La muerte

Imagen
3.1.5. Muerte Dentro del fenómeno de la muerte se pueden contemplar sub-fenómenos como el envejecimiento, la alimentación, la liminaridad, la preocupación por la muerte, los rituales de aflicción, la soledad o la salud. La principal preocupación personal de la persona sénior es el envejecimiento activo, entendido como proceso de optimización de las oportunidades de salud, participación y seguridad con el objetivo de mejorar la calidad de vida. Homo senior realiza acciones para combatir la inexorable soledad. La viudez o la enfermedad de la persona consorte llevan la soledad al grado máximo pero también la “rutinización de la relación” llevan al desinterés y aburrimiento (Fericgla, 2002, pág. 53). Con el transcurso de los años van aumentando las dolencias y achaques y la asistencia a funerales de familiares, amigos y conocidos con lo que ahora, más que nunca se sabe mortal. Contempla la muerte como algo inevitable, asume que su tiempo se acaba y le preocupa el últim...